Un verde pulcro

Conceptos de bienestar

Cuerpos resonantes, jardines colgantes, cascadas, suelos de arena, salas de descanso, guarderías: por todo el mundo, las empresas se esfuerzan en ofrecer a sus trabajadores algo más que un puesto de trabajo seguro. Las oficinas se han convertido en un importante factor de imagen. El ajardinamiento de interiores ha adquirido prácticamente el papel de poción mágica para la mente, el cuerpo y el espíritu.

Paisajismo de interiores

Aclaración. Lo contrario de las junglas privadas, despreciadas por arquitectos y algunos empresarios, aunque todavía no se ha impuesto como término en otros idiomas. Sin embargo, quien sea contrario al ajardinamiento individual por motivos estéticos o higiénicos, debería invertir en un ajardinamiento de interiores profesional.

Los tontos corren, los listos esperan, el sabio pasea por el jardín.
Rabindranath Tagore, 1861-1941

La imparable penetración de un enfoque vital verde ha impregnado en todos los sentidos a las empresas. Además de los principios de sostenibilidad en todas sus facetas, establecidos firmemente en la filosofía corporativa, la naturaleza en el edificio, hierba en los muros o árboles enteros en una sala, ya no es algo extraño, todo lo contrario: el oficinista moderno espera y exige cada vez más un entorno laboral que estimule de forma natural su bienestar y su salud. Estas expectativas, junto con el cambio radical de la forma de trabajar, van de la mano de la necesidad de la empresa de implementar un «branding» socialmente aceptado, algo que últimamente viene vestido de verde. No en vano, el verde representa la naturaleza, la sostenibilidad y la modernidad. En todo caso, las plantas en la oficina no son una novedad, aunque hubo un tiempo en que en determinados sectores estaban incluso mal vistas. En la actualidad, cuando nos referimos al ajardinamiento de la empresa, solemos pensar más bien en verdes paisajes de oficina aplicados profesionalmente. Estos suelen destacar por su concepción global armónica, que unifica en sí misma diferentes factores. Estos incluyen no solo la mejora comprobable de la climatización, sino también el efecto general sobre la atmósfera, el interior, el equipamiento, los colores, la luz, el olor y la acústica. En función del énfasis y estilo deseados, se pueden destacar diversos puntos individuales. No obstante, solo se produce un efecto natural real mediante el ajardinamiento de los espacios, una medida que compensa en múltiples aspectos tanto a la empresa como a los empleados.

Oasis vivos

Contrapuntos en verde. Las islas de plantas se pueden instalar en especial en oficinas diáfanas y salones grandes, en vestíbulos y en las escaleras. No solo mejoran la climatización, sino que pueden mejorar la calidad y el bienestar del puesto de trabajo actuando como separadores de espacios y lugares de descanso.

Las plantas en la oficina son sanas
El ajardinamiento de vestíbulos, patios interiores, escaleras, pasillos y oficinas es en muchas empresas una parte fundamental de la gestión integral de la salud. Razones para ello hay muchas: las plantas son aislantes acústicos naturales, humedecen el aire, consumen dióxido de carbono y expulsan oxígeno, filtran los elementos nocivos del aire y estimulan el bienestar psíquico en el trabajo; las plantas proporcionan un cierto equilibrio espiritual, aumentan la alegría y la satisfacción en el trabajo, disminuyen el estrés y favorecen la salud. Cuantas más plantas haya en un espacio mayores son los efectos positivos. Un estudio interno de BMW, con el título „La oficina verde como protección de la salud”, demostró hace años las percepciones positivas y subjetivas del ajardinamiento mediante datos científicos medibles. Estos se referían a parámetros como la temperatura, la humedad ambiental, el CO2, la presencia de gérmenes, la concentración de sustancias peligrosas y la acústica. De este modo, por ejemplo, se comprobó que la presencia medible de gérmenes en una oficina ajardinada es un 70 por ciento menor que en una oficina estándar. Las mediciones de partículas demostraron que las plantas también eliminan sustancias nocivas como los formaldehídos, el benceno, la acetona o la nicotina.

Las plantas ayudan a reducir costes
Además de los efectos positivos de las plantas sobre la salud, el bienestar y la motivación para trabajar, existen también ventajas en relación con la productividad. Pongámoslo así: quien se mantiene sano y se encuentra bien le ahorra a la empresa bajas por enfermedad. De acuerdo con los descubrimientos de la iniciativa «Un verde sano en el puesto de trabajo», del Instituto holandés para la salud y prevención de la enfermedad (NIGZ), el ajardinamiento de los espacios interiores reduce molestias como el cansancio, el dolor de cabeza, la tos y la irritación ocular hasta en un 30 por ciento. Otro aspecto que dicta la experiencia de la empresa de ajardinamiento Indoorlandscaping de Tréveris, Alemania, tiene que ver con el ahorro en los gastos de climatización: gracias al principio de la evaporación pasiva, una humedad relativa del aire del 40 por ciento en un espacio determinado aumenta en un cinco por ciento, disminuyendo a la vez la temperatura de 24 a 22 grados. La sensación de confort permanece inalterada, al tiempo que se reducen en un 12 por ciento los gastos de climatización. Indoorlandscaping se posiciona como «agencia para nuevas estrategias verdes» y ha desarrollado paisajes de oficina, entre otros, para la central del Bank of America en Charlotte, EE UU, y los jardines colgantes de la galería comercial «Fünf Höfe» de Múnich, Alemania.

Visiones de futuro

Revestimiento verde para edificios.
El estudio de arquitectos WOHA de Singapur diseña ciudades verticales en las que la estructura constructiva y la vegetación forman una simbiosis. Las plantas sirven como material de sombra y refrigeración. Al mismo tiempo, mejoran la calidad del aire de la ciudad. En los pisos, que cruzan horizontalmente el espacio, se pueden instalar también jardines autoabastecidos.

Algunas de las irreales megaestructuras de Paul Rudolph concebidas para la ciudad de Nueva York (con enigmáticos castillos de naipes hechos de hormigón, que deberían haber cubierto la mitad de Manhattan) han acabado 25 años después medio perdidas bajo las palmeras de Singapur. ¿Acaso es Singapur una casualidad o un símbolo? ¿Es Singapur un lugar en el que se hacen realidad los planes pensados para otro lugar? ¿Se ha trasladado de lugar la tierra de las oportunidades?
Rem Koolhaas

Las plantas son arte, son arquitectura
¿A quién no le deleita la vista el exuberante color verde de las plantas? A los seres humanos del siglo XXI las plantas les envían las mismas señales positivas que a los humanos primitivos: seguridad, alimento, agua. No sorprende por lo tanto que el botánico francés Patrick Blanc, inspirado por un viaje a Tailandia, en el año 1982 instalara el primer jardín vertical en su casa particular. Desde entonces ha recibido, entre otros muchos proyectos del estudio de arquitectos Herzog & de Meuron, el encargo de plantar un muro de 600 metros cuadrados enfrente del Museo del Prado de Madrid y los verdes muros del Museo Quai Branly de Jean Nouvel en París. Siguiendo la tradición de Blanc, la empresa Sundar Italia de Lonigo, Venecia, son especialistas en ajardinamientos verticales. Uno de sus proyectos más famosos es el ajardinamiento de la nueva sede central de Diesel, una de las grandes firmas de moda italianas, situada al este del lago Garda. Entretanto, el ajardinamiento en la arquitectura ha alcanzado su culminación en los proyectos del estudio de arquitectura WOHA de Singapur. Para describir sus proyectos faltan las palabras, cosa bastante rara en la jerga de los arquitectos: peludo, aterciopelado, desgreñado. Los fundadores de WOHA, Wong Mun Sum y Richard Hassell, concibieron esto para plasmar su idea de un edificio autosombreante, en lugar de una construcción lisa y grácil. El trabajo de WOHA, un rascacielos específicamente tropical, se orienta hacia las formas de la vivienda tradicional del sudeste asiático. Para el año 2014 está planeada la inauguración de una torre de 30 pisos recubierta en toda su extensión por una estructura exuberantemente ajardinada con formas similares a una pérgola. De hecho, esto es lo que resulta realmente interesante en la historia de los espacios interiores, la arquitectura y las plantas: lo verde se recluyó al principio en la casa, mientras que ahora crece por fuera; un retorno a la naturaleza, por así decirlo. No obstante, volvamos a la oficina. Desde hace 140 años, cuando dio sus primeros pasos, la marca Sedus apuesta por una filosofía corporativa comprometida con la sostenibilidad, el medio ambiente y la salud de las personas. Con el concepto «Place 2.5: la nueva cultura emocional de la oficina», Sedus ofrece prácticamente todo lo que importa a las personas en la oficina.   

Michael Mayer