Con la remodelación de su sede en Madrid, Cushman & Wakefield ha convertido su espacio de trabajo en un showroom estratégico: un lugar que no solo fomenta la transformación interna, sino que también sirve de ejemplo tangible para los clientes. Con unos 1.700 m², la oficina se ha convertido en un entorno de trabajo innovador con espacio para unos 150 empleados.
El objetivo del diseño era crear un emplazamiento que reflejara los valores, la experiencia y la visión de la empresa y que, al mismo tiempo, sirviera de ejemplo inspirador para los clientes. El resultado es un espacio de trabajo preparado para el futuro, que combina confort, calidad y ergonomía al más alto nivel.



















