La colaboración entre generaciones, motor del rendimiento organizativo

La colaboración entre generaciones, motor del rendimiento organizativo

Los «contratos generacionales»

El informe introduce el concepto de «contratos generacionales»: cada generación desarrolla expectativas laborales distintas en función del contexto económico y social en el que se incorporó al mercado de trabajo, lo que condiciona su forma de comunicarse, colaborar, gestionar el bienestar y adaptarse a tecnologías como la inteligencia artificial.

Entre los datos europeos, los empleados que perciben una fuerte sinergia generacional tienen ocho veces más probabilidades de considerar que su organización produce un trabajo excelente, cinco veces más de recomendarla como buen lugar para trabajar y cinco veces más de sentirse incluidos.

Cada generación, una prioridad

Según el informe, cada generación aporta prioridades diferentes: los Baby Boomers valoran la seguridad; la Generación X, la autonomía; los millennials, el propósito; y la Generación Z, la comunidad y el crecimiento. Un dato que coincide con lo que sugiere la arquitecta e investigadora Jennifer Magnolfi Astill, especializada en espacios de trabajo tecnológicos: para ella, las diferencias generacionales en la forma de colaborar responden más a la experiencia y a la fluidez acumulada con la tecnología que a la edad en sí misma, algo que también explicaría por qué las generaciones más jóvenes muestran mayor soltura al combinar herramientas digitales y colaboración presencial.

IA sí, pero también colaboración interpersonal

El estudio de O.C. Tanner también analiza el impacto de la IA: un 37 % de los encuestados afirma que el impulso institucional a su uso ha reducido su tendencia a consultar a expertos humanos. Sin embargo, en organizaciones con fuerte colaboración intergeneracional, los empleados tienen cuatro veces más probabilidades de acudir al conocimiento de compañeros de otras generaciones, algo que enlaza con la idea de Magnolfi Astill de que la colaboración entre personas y máquinas será cada vez más determinante, y de que los espacios de trabajo del futuro deberán diseñarse precisamente para facilitarla.

La realidad española

España vive de lleno este reto demográfico. Según datos de la Encuesta de Población Activa, la composición generacional media de las empresas españolas es de un 16 % de Generación Z, un 22 % de millennials, un 53 % de Generación X y un 9 % de baby boomers, lo que confirma que hasta cuatro generaciones conviven en un mismo equipo.

Esta convivencia ya se percibe como cotidiana: el 63 % de los empleados españoles considera habitual interactuar con compañeros de otras generaciones, aunque para el 46 % estas diferencias generan barreras de comunicación. Como veíamos en el número 11 de Insights, los principales retos son la gestión de expectativas distintas y el liderazgo intergeneracional,  siendo recomendables la formación contínua específica y la creación de entornos colaborativos híbridos, en línea con lo planteado tanto por O.C. Tanner como por Magnolfi Astill: convertir la diversidad de edad en una ventaja competitiva real pasa por diseñar espacios y culturas de trabajo pensados para el aprendizaje mutuo entre generaciones.

Contacto
Contactar
Sala de muestras
¡Déjese inspirar!