Cuatro modos de atención: cuatro tipos de espacio

Cuatro modos de atención: cuatro tipos de espacio

Cuatro modos de atención – cuatro tipos de espacio: cómo la concentración da forma al diseño de interiores

No todas las tareas requieren el mismo nivel de concentración. Y no todos los niveles de concentración exigen el mismo tipo de espacio. Una jornada laboral se nutre de la variedad. A veces, las tareas rutinarias ocupan un lugar central; otras veces, leemos o escribimos; y en otras ocasiones, se requiere una concentración profunda. Y, entre medias, nuestra mente necesita un descanso. Las oficinas deben adaptarse a este ritmo.

Esto significa que, a la hora de planificar los espacios de trabajo, no basta con tener en cuenta simplemente funciones como «puesto de trabajo», «sala de reuniones» o «sala de descanso». También es fundamental considerar qué tipo de atención está pensado para favorecer cada espacio.

Sedus INSIGHTS distingue entre tres niveles de concentración: ligera, media y profunda. También existe un cuarto modo: la recuperación. La atención no se mantiene constante. Las fases de concentración intensa deben ir seguidas de momentos de recuperación.

De ello se deriva un modelo de planificación sencillo:

Cuatro modos de atención. Cuatro tipos de espacio. Una oficina que refleja el ritmo del trabajo.

1. Concentración ligera: abierta, flexible, en movimiento

La concentración ligera es suficiente para muchas tareas cotidianas. Entre ellas se incluyen actividades rutinarias, interacciones breves y tareas sencillas. En este caso, el espacio no necesita ofrecer aislamiento. Al contrario: un cierto grado de movimiento e interacción favorece el trabajo.

Distribución espacial adecuada

Las siguientes opciones son adecuadas para actividades que solo requieren una concentración ligera:

  • Espacios de transición
  • Zonas de movimiento
  • Espacios abiertos para encuentros informales
  • Zonas para la interacción y la socialización
  • Puestos de trabajo flexibles
  • Zonas con un mayor nivel de actividad ambiental

SEDUS INSIGHTS se refiere a este modo, entre otras cosas, como espacios de transición, movimiento, cambios cognitivos y espacios sociales. Las tareas rutinarias también pueden asignarse a este modo.

¿Qué debe lograr el espacio?

El espacio debe facilitar el cambio. El personal realiza tareas breves, intercambia ideas o cambia de actividad. Para ello no se requiere una zona tranquila.

Principio de planificación: la atención ligera requiere apertura en lugar de aislamiento. Estas zonas pueden estar situadas en una ubicación céntrica. Deben ser visibles, abiertas y propicias para la comunicación.

2. Atención moderada: concentrada, pero no aislada

El siguiente nivel es la concentración moderada. Las actividades típicas incluyen leer, escribir o realizar tareas manejables. El espacio debe ofrecer más tranquilidad, pero no un aislamiento total.

Distribución espacial adecuada

Las siguientes opciones son adecuadas:

  • Zonas de retiro semiabiertas
  • Pequeñas zonas de concentración
  • Puestos de trabajo con mamparas de privacidad
  • Zonas para trabajar en paralelo
  • Zonas acústicamente más tranquilas

SEDUS INSIGHTS clasifica el espacio de retiro semiabierto como perteneciente a este nivel medio de concentración. Permite el trabajo en paralelo sin un aislamiento total.

¿Qué debe conseguir el espacio?

El entorno debe reducir las distracciones sin aislar al usuario de la vida de la oficina.

Las pequeñas zonas de concentración en los pasillos o junto a las salas de reuniones facilitan la transición entre el trabajo en grupo y el trabajo individual.

Principio de planificación: una concentración moderada requiere protección frente a las distracciones, pero no necesariamente aislamiento. Estos espacios resultan especialmente valiosos para oficinas híbridas y flexibles. Sirven de puente entre los distintos usos.

3. Concentración profunda: máximo control

La concentración profunda plantea exigencias específicas al entorno de trabajo. Implica planificar, diseñar, analizar o llevar a cabo tareas complejas. Este trabajo requiere tiempo, continuidad y el entorno adecuado.

SEDUS INSIGHTS identifica un tipo de espacio concreto para ello: el espacio de trabajo tranquilo. La cabina aislada ofrece una mayor privacidad.

Distribución espacial adecuada

Los siguientes espacios son adecuados para una concentración profunda:

  • Espacios de trabajo tranquilos
  • Salas de concentración
  • Cubículos aislados
  • Puestos de trabajo individuales con mamparas
  • Salas para trabajar sin interrupciones
  • Zonas con la menor interacción posible

SEDUS INSIGHTS clasifica el espacio de trabajo tranquilo como adecuado para altos niveles de concentración y actividades individuales. El cubículo aislado permite una inmersión profunda y minimiza las interrupciones en la medida de lo posible.

¿Qué debe conseguir el espacio?

El control es clave en este caso. No se trata solo de reducir el ruido. Lo que importa es el grado de control que las personas tienen sobre su entorno. SEDUS INSIGHTS describe esto mediante el concepto de «espacio peripersonal».

Para la planificación, esto significa:

  • Reducir las conexiones visuales
  • Proporcionar protección acústica
  • Minimizar las distracciones digitales
  • Establecer normas de uso claras
  • Garantizar un espacio de trabajo con pocas distracciones

Principio de planificación: La concentración profunda no requiere simplemente una habitación tranquila. Requiere un espacio controlable. Ahí es precisamente donde radica la diferencia fundamental.

4. Recuperación: no es una zona separada, sino parte de la distribución espacial

En la planificación de oficinas, la recuperación suele considerarse un elemento complementario. SEDUS INSIGHTS adopta un enfoque diferente.

Los periodos de recuperación deben seguir a los periodos de concentración intensa. Según SEDUS INSIGHTS, la concentración profunda comienza a disminuir tras unos 60 a 90 minutos. La recuperación no es lo contrario de la productividad. Forma parte del ciclo de atención.

Distribución espacial adecuada

Lo siguiente resulta adecuado para las fases de recuperación:

  • Zonas de relajación
  • Zonas de transición
  • Zonas informales de descanso
  • Zonas con pocos estímulos
  • Espacios comunes atractivos
  • Salas para breves descansos mentales

SEDUS INSIGHTS

SEDUS INSIGHTS vincula la zona de relajación con el «descanso mental» y los niveles bajos de estimulación.

La recuperación no tiene por qué ser pasiva.

La recuperación no tiene por qué ser pasiva. El debate de expertos en SEDUS INSIGHTS destaca que los descansos reparadores no significan no hacer nada. Las zonas de descanso atractivas ayudan a recuperar energía.

Principio de planificación: la recuperación necesita su propio espacio en la distribución del espacio, y no solo una silla libre.

Cuatro modos, cuatro lógicas espaciales

Esto permite un enfoque de planificación claramente estructurado:

 

Modo de atención

Actividades típicasTipos de estancias adecuadasCalidad espacial
Iluminación Rutina, interacciones breves, tareas sencillasEspacio de transición, zonas de interacción, espacios diáfanosAbierto, accesible, flexible
Medio Lectura, escritura, resolución breve de problemasEspacio de retiro semiabierto, zona de concentraciónReducido, pero no aislado
Profundo Planificación, análisis, diseño, tareas complejasEspacio de trabajo tranquilo, sala de concentración, cubículo aisladoProtegido, con pocas distracciones, controlable
RecuperaciónDescansos, descanso mental, regeneraciónZona de relajación, zona de transición, zona de descansoEstímulos mínimos o estímulos regenerativos específicos

Los tipos de espacios y las actividades se basan en la clasificación de SEDUS INSIGHTS

Cuatro modos constituyen la base de un programa espacial

Para un proyecto, no basta con limitarse a contar escritorios y salas de reuniones.

Más bien, la pregunta clave es: ¿qué modos de atención debe favorecer la oficina?

Solo así se puede desarrollar el programa espacial.

Un posible marco:

Zona 1: Activación y transición

Esta zona comprende áreas abiertas y comunicativas.

Permiten realizar:

  • Tareas breves
  • Actividades rutinarias
  • Conversaciones espontáneas
  • Movimiento
  • Cambios cognitivos

Zona 2: Concentración

Esta zona comprende áreas de retiro semiabiertas.

Ofrecen:

  • Mayor protección acústica
  • Privacidad visual
  • Menos distracciones
  • Oportunidades para trabajar en paralelo

Zona 3: Inmersión

Esta zona está formada por salas diseñadas para la concentración profunda.

Ofrecen:

  • Un alto grado de aislamiento acústico
  • Mínimas distracciones visuales
  • Protección frente a interrupciones
  • Un alto grado de control sobre el entorno

Zona 4: Regeneración

Aquí es donde se encuentran las zonas de relajación.

Permiten:

  • Un descanso del lugar de trabajo
  • Pequeños descansos
  • Recargar las pilas
  • Relajarse en compañía o en solitario

La conexión entre las zonas es fundamental. SEDUS INSIGHTS no recomienda salas individuales aisladas, sino más bien una secuencia de espacios diferentes que favorezcan diversos tipos de concentración . Entre ellos, hay zonas de transición para descansos informales y breves momentos de relajación.

Lo más importante: las personas alternan entre distintos modos. Una oficina no debe limitarse a ofrecer diferentes tipos de espacios, sino que debe facilitar la transición entre ellos. Al fin y al cabo, la atención es dinámica. Un empleado comienza con una tarea rutinaria en la zona diáfana. A continuación, pasa media hora leyendo en una sala tranquila semiabierta. Para la siguiente tarea, se traslada a una sala de concentración. Tras una fase intensiva, necesita tomar distancia.

La oficina refleja este ritmo.

Ligera → media → profunda → recuperación → vuelta al siguiente modo.

Esta secuencia es el verdadero valor añadido de una distribución espacial diferenciada.

Por qué una oficina «talla única» no es suficiente

El concepto clásico de espacio diáfano suele tratar el lugar de trabajo como un producto estándar. El enfoque basado en la atención invierte esta lógica. No todos los lugares de trabajo tienen que servir para todo. Cada espacio debería destacar especialmente en una cosa.

Una zona diáfana no tiene por qué facilitar la concentración profunda. Una sala de concentración no tiene por qué fomentar la comunicación espontánea. Una sala de descanso no tiene por qué ser un espacio de trabajo para análisis complejos.

La calidad surge de la interacción entre estos elementos.

SEDUS INSIGHTS resume esta idea de la siguiente manera: Esto incluye diferentes zonas de concentración, salas de silencio y de descanso, así como la libertad de decidir por uno mismo dónde y cómo trabajar.

De la distribución espacial a la planificación

En la práctica, basta con un simple cambio de perspectiva. No hay que preguntarse primero: «¿Cuántos puestos de trabajo necesitamos?», sino más bien: «¿Qué formas de atención hay que tener en cuenta en este proyecto?».

De este modo, se podrán determinar los espacios adecuados.

  • ¿Cuánta luz se necesita?
  • ¿Cuánta concentración moderada?
  • ¿Cuántas fases de concentración profunda?
  • ¿Qué importancia tienen el descanso y la recuperación?
  • ¿Dónde se producen las transiciones entre estos modos?
  • ¿Qué espacios requieren una protección acústica o visual especial?
  • ¿En qué aspectos necesita el personal libertad de elección?

Así es como un concepto abstracto se convierte en un programa espacial concreto.

Conclusión: una buena oficina no se limita a planificar el espacio físico. Planifica la atención.

La concentración no es un interruptor

Las personas trabajan de diferentes maneras. Alternan entre la rutina, la atención, la concentración profunda y la recuperación. Una buena oficina refleja este ritmo en el espacio.

Por eso no hace falta un único espacio de trabajo «perfecto». Lo que se necesita es una secuencia adecuada de diferentes tipos de espacios: espacios abiertos para tareas ligeras, espacios protegidos para una concentración moderada, espacios aislados para una concentración profunda y espacios atractivos para la relajación.

Este es el paso crucial de la teoría a la planificación.

Cuatro modos de atención. Cuatro tipos de espacio. Un programa espacial orientado a las personas y sus actividades.

Más información sobre el futuro de la oficina

Los cuatro modos de atención demuestran que una buena planificación de la oficina no parte del espacio, sino de las personas y sus necesidades. Pero, ¿qué otras tendencias están dando forma al mundo laboral? ¿Y cómo pueden traducirse en entornos de trabajo concretos los nuevos requisitos en materia de concentración, colaboración y bienestar?

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